Prevención de la diarrea asociada a antibióticos, tratamiento de la diarrea aguda infecciosa, y en la restauración de la flora intestinal.
Prevención de infección por Clostridium difficile y enterocolitis necrosante, para disminuir los eventos adversos de la terapia de erradicación del Helicobacter pylori. Alivio de los síntomas del síndrome de intestino irritable.